Algunos quedan obsoletos.
Otros se mantienen.
Y unos pocos… siguen siendo referencia.
Este es uno de ellos.
Desde el inicio, el enfoque no fue solo estético.
Fue funcional.
Cada planta permite hasta 16 oficinas de esquina, maximizando luz natural y vistas.
Además:
El edificio incorpora columnas húmedas en cada planta.
¿Esto qué permite?
Instalar baños o cocinas en distintas ubicaciones sin depender del núcleo central.
En la práctica, significa que una empresa puede adaptar su espacio sin limitaciones estructurales.
Algo que incluso hoy no es común.
Mucho antes de que se hablara de sostenibilidad, este edificio ya la aplicaba:
Resultado:
Menor consumo, mayor confort.
Nada de esto es casual.
Es el resultado de una visión que comenzó en los años 90, cuando Panamá aún no tenía este tipo de edificios.
Si quieres entender cómo empezó todo:
→ El edificio que cambió la forma de hacer negocios en Panamá
Pero aún hay algo más importante
Lo que realmente eleva este edificio no es solo su eficiencia.
Son los detalles que impactan la experiencia diaria.
Descúbrelos aquí:
→ Todo lo que no ves… y hace que este edificio sea único
Conoce cómo un espacio bien diseñado impacta la productividad de tu empresa.